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Cada copo de nieve es un suspiro suspendido frente a mi ventana. Invicta, la bandera de Navidad, permanece de pie entre el frío y el viento que sacude la blancura de los árboles. Pasa un cardenal a vuelo raso, sé que es él, el interlocutor ubicuo, el filósofo que hace soñar a las plantas congeladas, el poeta jocoso que dibuja flores con sus piruetas alrededor de la chimenea. Lo reconozco por su sonrisa insuperable. Apenas me mira. Busca refugio, le abro la puerta y en lugar de entrar, sacude su abrigo de alas escarlata frente a ella, como para desplegar calor en mi estancia y abrazarme el alma. Saluda tocando su cabeza con la punta de un ala. Se aleja en dirección a un arbusto y desaparece en él. Bendito invierno con sus paisajes níveos y sus cantos de esperanza. Quizás todo es un sueño, tal vez una quimera, pero no hay mejor manera de calentarse las manos al fuego del hogar, que en la estación de la espera. Dagor
Hoy salí a caminar calle abajo. El ruido primaveral de unas aves me atrajo y lo seguí. En un sendero distinto al que suelo recorrer, las encontré revoloteando en una fuente de agua, compartiendo su alegría. Al sentir mi cercanía, se levantaron en vuelo rápido. Huyeron. Seguramente se ubicaron entre los árboles frondosos a esperar que me retirara para volver a su algarabía. Me asomé a la fuente y vi mi rostro al fondo de la misma. Debo confesar que me detuve a contemplarme por un buen rato. En ese momento confirmé que mis días estaban contados. Me di la vuelta toda consternada, y para mi sorpresa, tropecé con los pájaros que habían retornado a decirme con su silencio que en realidad, todos tenemos los días contados. Ellos también. Las aves me miraron hondamente, solemnemente y se abrieron a mi paso graciosamente. Pero no fue hasta que estuve de nuevo en mi ruta cotidiana, que volví a escuchar su gorjeo maravilloso. Pisé con fuerza y emprendí el regreso a casa para abrazar a mis pl...
Así como no es posible apreciar la luz sin haber pasado por la obscuridad, tampoco es posible valorar la felicidad sin haber transitado por el dolor. Dagor A veces somos felices... pero no lo sabemos. Dagor
Se pasean a sus anchas entre las cuevas de mi alma y los arbustos del parque. Su rojura enciende mi mirada y su vuelo la apacigua. Son los cardenales de mis ansias que escriben versos apasionados al filo de mi cuaderno, al centro de mi pecho. Dagor
https://m.youtube.com/watch?v=Ml69GQye14c&ebc=ANyPxKodTqr47EQc6IFG3ZcDGdV_YbbTPua2V1uAPM6G9DsQYkmwJsqWC4kJDnH6t1Xwi79eRyb4

MALA NOTA SEÑOR PRESIDENTE

mala nota señor Presidente en cálculo diferencial rojo en lógica  verde en historia nacional amarillo  en derecho territorial en ética, qué le digo? lo tengo que reprobar cero en literatura un verso voló a la luna en busca de su inocencia lo hizo con fe con clemencia y regresó derrotado culpa de la gravedad del peso de la evidencia con el viento a su favor de timonel se jactaba mas se encalló en el poder con camaradas mediocres surcando el mar del placer  del cuento queda un hermano que lo vende en cada esquina un palacio denigrado y su pueblo en cada rima buscando una explicación ilusión despilfarrada década de involución al final de la contienda está vacía la tienda la bodega está saqueada la caja registradora  absorta desdibujada pues nunca aprendió a contar en matemáticas, rojo! qué rabia señor Presidente los pájaros en el exilio cantando a las escopetas se agita el árb...

NO HAY PRISA

No tienes que correr, ni tratar de derribar a otros a tu paso. Camina a tu propio ritmo, a tu velocidad. Disfruta el paisaje, nada detendrá tu camino, nada lo acortará. Todos tenemos los días contados. Dagor

LA ARROGANCIA

Hay alguien cuya gracia me inspiraba. Parecía volar en sencillez. Era natural y fresca, llevaba un brillo de estrella encendido en la mirada. Su encanto era de otro mundo, su sonrisa era de niña, transparente, delicada. Volaba como paloma, como rosa caminaba. Era frágil porque el viento la eligió para ser hada. Pero ella no lo entendió. Y creyó que era perfecta. Se despojó sin temores de su traje de humildad y perdió todo el hechizo que su figura emanaba. Hoy casi camina de espaldas, de su sombra está enamorada. Se mira con tal insistencia que olvida en su inocencia que el espejo siempre engaña, que vemos lo que queremos que nos deleite en pantalla. La arrogancia empaña todo, es madre de la distancia. De lejos todo es pequeño, los planetas, los cometas, hasta el sol, para ser clara. Dagor

Sábado para soñar

entre pinos encantados  galopa la naturaleza  hay un cardenal pensativo que se mece en una rama mientras mi ventana  sin prisas se despereza el ciprés silba bajito parece como que reza sábado de cielo azul canción de lo infinito sábado para soñar para dejarse llevar por el humo del café desde un pacífico rincón de mi cueva suburbana la leña cruje su calor abraza al filo de mi taza  se posa la flor de la memoria y mientras cruza una ardilla también camina mi historia Dagor

MADDOX MATEO

MADDOX MATEO Con sus gorjeos bilingues de ave de dos mundos, Maddox le pertenece al norte y al sur por igual, pero también es del este y del oeste, y por supuesto es del centro y de muy adentro de mi corazón y del universo. Pestañea y el cielo se abre ante mis ojos viejos con su mirada pícara y profunda. Su alpiste es multicolor, como el del planeta del futuro. Pero también es dorado como el alimento de las aves preferidas por el sol: los niños. Tesoro de dos culturas es mi nieto, el más pequeñito de los grandes amores de mi vida, que hoy, 14 de enero, cumple su primer año. Año que se lo ha pasado bailando, escudriñando campanas, tratando de ascender cada escalera que se le paraba delante, haciendo ruidos como si fuera un carro de motor poderoso, repitiendo sonidos para dominarlos, o contemplando los árboles por la ventana con apasionado interés. Amante empedernido de su gata y sus dos perros, Maddox pertenece a esa clase de espíritus independientes  que eligen sus amigos ...

Enero siete de 2015

Salieron de sus agujeros negros a matar, derribaron sin piedad ojos implorantes, le dispararon a quemarropa a la libertad de expresión, mandaron a callar a las aves y luego salieron arrastrándose como reptiles, huyeron como ratas a esconderse en el basurero de ideas al que pertenecen. Ahora deben estar alimentándose con restos de sangre ajena. Pero la cobardía, la perversidad, la ausencia total de valores humanos, el fanatismo, el odio, no podrán contra el mundo civilizado.  Paris está de luto, todos somos Paris. Je suis Charlie.  Dagor

Enero primero de 2015

Acaba de pasar el tren muy cerca. Sonaba fuerte, en el silencio de la noche parecía cantar victorioso que se llevaba consigo el 2014. En ese tren se fue mi madre, partieron varios familiares, entrañables amigos que el año anterior celebraron con algarabía el inicio del 2015. Ese mismo tren me trajo a mi nieto. Agridulce encuentro en el andén, despedida y bienvenida. La vida y la muerte, el tren es el tiempo. Dagor

28 de diciembre de 2014

Son otras aves las que vuelan entre las ramas al frente de mi nueva ventana. Añoro los cardenales, el pájaro carpintero, el canto con aroma a madera que escapaba de su pico. A menudo me pregunto, de cuál flor beberán el néctar los colibríes encantados que hacían temblar de ternura el paisaje de mi pincel? Y qué será del rosal, de su magia, de sus oraciones de color y sus contorsiones graciosas al toque del viento? Qué habrá acontecido en el día a día de Marilyn, la vecina, quien anoche visitó mi sueño con la calidez de su inocente e insaciable curiosidad.  Me pregunto si la ardilla del jardín habrá logrado acumular todo el alimento necesario para sobrevivir este invierno. Cuántas veces quise tener la cámara lista cuando pasaba otra vecina, la de los tres perros y el llavero gigante que hacía sonar a la distancia. La del sombrero descomunal. Cada vez que la esperaba, ella tomaba otra ruta; cada vez que la olvidaba, sus llaves tomaban nota de lo frágil de mi memoria. Camino...

Quito

Quito trinchera de luz desde los gélidos pechos  de tus volcanes dormidos desde los parques alegres de tu casco colonial eres Quito señorial la capitana de todas las ciudades que enarbolan el escudo nacional Quito soberana cita andina  donde el humano camina entre política y sal entre el granizo y la gloria de una infatigable historia en pos de la libertad Quito cajita de música  con vestido de española añorando serenatas de romántico pasado entre ponchos de colores canelazos y poetas que brindan por tus nevados de pie en la mitad del mundo patrimonio cultural estás Quito monumental florecida e ingeniosa  jugando a la arquitectura uniendo el ayer y el hoy bajo la venia de Dios en tu cara reflejado Dagor 1988

Carta a Helenita

Hay días en que el sol se detiene en la ventana y toca con sus nudillos luminosos el rincón más tierno y chiquito de nuestros corazones. Esa especie de jardín en eterna primavera, en donde habitan en armoniosa intimidad los rostros y recuerdos de nuestros niños, los niños de la familia. Ellos, cuyos bracitos nunca crecieron para poder seguir abrazándonos cálida e inocentemente. Ellos, cuyas miradas tiernas han sido como faroles en nuestro camino. Ellos, quienes con sus travesuras y ocurrencias trajeron alegría, aún en los tiempos más duros. Porque no hubo tormenta, por fuerte que el agua golpeara los cristales, que no se despejara al escuchar la risa espontánea y despreocupada de nuestros pequeños. Ellos nos pusieron y nos siguen poniendo en perspectiva.  Hoy es uno de esos días. Hoy la familia está de fiesta, mi sobrina nieta, Helenita, cumple quince años. En un giro del viento se le estiraron las piernas y la voluntad de ser feliz a su manera, acariciando su guitarra con sus...

QUE VIVA GUAYAQUIL!

Celebrando a Guayaquil desde la calidez de mi lejana trinchera los recuerdos se agolpan, se agitan, se suman, se multiplican, se reorganizan y bailan sobre el cuaderno invariablemente impregnados del privilegio de haber nacido en la capital del honor y la bravía, del calor humano y la pujanza, de la perseverancia, la inteligencia, el trabajo y la felicidad compartida. Guayaquil, eres la perla en la diadema de la libertad del Ecuador. Tu magia nacarada abarca todas las razas, todos los ritmos, todos los credos. En tu suelo se desvanecen las fronteras y de tu seno se alimentan los hijos de cada una de las ciudades del mapa ecuatoriano que te consideran suya, como si hubieran nacido de tu vientre. Tus reservas de alegría son inagotables, por eso la luna se mira en tu rostro para imitar tu sonrisa. Guayaquil, eres espejo que el mar y el río besan en idilio interminable de belleza. De tus embarcaciones en el agua se desliza la cadencia con la que caminan tus mujeres y la fuerza imparable ...