sábado, 8 de enero de 2011

A veces el tiempo se queda dormido, las manecillas del reloj parecen inertes. Afuera llueve o escampa, vuela la nieve, vibra el paisaje, sale el sol, baila la luna, se cierra la noche, se abre la ventana del amanecer sin que la respuesta que esperamos arribe. Mas la respuesta siempre existe, no como la imaginamos, como la planeamos, como la pedimos. Ella se posa frente a nosotros como palabra de Dios y nos vela.

© Dagor PVV Enero 8, 2011

No hay comentarios: