sábado, 17 de enero de 2015

Sábado para soñar

entre pinos encantados 
galopa la naturaleza 
hay un cardenal pensativo
que se mece en una rama
mientras mi ventana 
sin prisas se despereza

el ciprés silba bajito
parece como que reza

sábado de cielo azul
canción de lo infinito
sábado para soñar
para dejarse llevar
por el humo del café

desde un pacífico rincón
de mi cueva suburbana
la leña cruje
su calor abraza
al filo de mi taza 
se posa la flor de la memoria
y mientras cruza una ardilla
también camina mi historia

Dagor