miércoles, 4 de febrero de 2015

NO HAY PRISA

No tienes que correr, ni tratar de derribar a otros a tu paso. Camina a tu propio ritmo, a tu velocidad. Disfruta el paisaje, nada detendrá tu camino, nada lo acortará. Todos tenemos los días contados. Dagor

martes, 27 de enero de 2015

LA ARROGANCIA

Hay alguien cuya gracia me inspiraba. Parecía volar en sencillez. Era natural y fresca, llevaba un brillo de estrella encendido en la mirada.

Su encanto era de otro mundo, su sonrisa era de niña, transparente, delicada. Volaba como paloma, como rosa caminaba. Era frágil porque el viento la eligió para ser hada.

Pero ella no lo entendió. Y creyó que era perfecta. Se despojó sin temores de su traje de humildad y perdió todo el hechizo que su figura emanaba. Hoy casi camina de espaldas, de su sombra está
enamorada. Se mira con tal insistencia que olvida en su inocencia que el espejo siempre engaña, que vemos lo que queremos que nos deleite en pantalla.

La arrogancia empaña todo, es madre de la distancia. De lejos todo es pequeño, los planetas, los cometas, hasta el sol, para ser clara.

Dagor

sábado, 17 de enero de 2015

Sábado para soñar

entre pinos encantados 
galopa la naturaleza 
hay un cardenal pensativo
que se mece en una rama
mientras mi ventana 
sin prisas se despereza

el ciprés silba bajito
parece como que reza

sábado de cielo azul
canción de lo infinito
sábado para soñar
para dejarse llevar
por el humo del café

desde un pacífico rincón
de mi cueva suburbana
la leña cruje
su calor abraza
al filo de mi taza 
se posa la flor de la memoria
y mientras cruza una ardilla
también camina mi historia

Dagor



viernes, 16 de enero de 2015

MADDOX MATEO

MADDOX MATEO

Con sus gorjeos bilingues de ave de dos mundos, Maddox le pertenece al norte y al sur por igual, pero también es del este y del oeste, y por supuesto es del centro y de muy adentro de mi corazón y del universo. Pestañea y el cielo se abre ante mis ojos viejos con su mirada pícara y profunda. Su alpiste es multicolor, como el del planeta del futuro. Pero también es dorado como el alimento de las aves preferidas por el sol: los niños.

Tesoro de dos culturas es mi nieto, el más pequeñito de los grandes amores de mi vida, que hoy, 14 de enero, cumple su primer año. Año que se lo ha pasado bailando, escudriñando campanas, tratando de ascender cada escalera que se le paraba delante, haciendo ruidos como si fuera un carro de motor poderoso, repitiendo sonidos para dominarlos, o contemplando los árboles por la ventana con apasionado interés.

Amante empedernido de su gata y sus dos perros, Maddox pertenece a esa clase de espíritus independientes  que eligen sus amigos peludos y traviesos de manena democrática, para explorar el terreno de juego de igual a igual. Es fácil verlo dormido a milímetros de distancia de un labrador gigante, o compartir su colchita con un chihuahua consentido.

Maddox Mateo llegó en invierno, como si fuera un copo de nieve, y mientras una llovizna fría se deslizaba por las ventanas del hospital, él lanzaba su primer grito de libertad en Spanglish para que los abuelos, que esperábamos afuera de la habitación tomados de las manos, supiéramos que su avión, acababa de aterrizar.

Desconozco si merezco el privilegio de vivir largo tiempo para asumir el reto y el sueño de verlo crecer y disfrutar los réditos de su transparencia, pero me confieso rendida de ternura ante su sonrisa y ante cada uno de sus  pasitos y sus descubrimientos. 

Anhelo para él una existencia justa. Que no le toque vivir entre espinas de desigualdad y que sepa asumir su libertad y sus credos a pleno pulmón, pero sin olvidar que no hay mayor felicidad que la que trae la libertad compartida y el respeto a todo derecho ajeno.

Me iré a dormir esta noche como todas las noches, con el calor de su manita en la mía, recordando su última visita, avanzando despacito, saltando de ventana en ventana, esperando calladitos la visita de un pajarito, de un conejo, de un venado, de una flor, de una estrella, de una ardilla, de una canción de Elmo. 

Te amo Maddox Mateo, tú eres el mejor de los poemas. 

Feliz cumpleaños.
Dagor

viernes, 9 de enero de 2015

Enero siete de 2015

Salieron de sus agujeros negros a matar, derribaron sin piedad ojos implorantes, le dispararon a quemarropa a la libertad de expresión, mandaron a callar a las aves y luego salieron arrastrándose como reptiles, huyeron como ratas a esconderse en el basurero de ideas al que pertenecen. Ahora deben estar alimentándose con restos de sangre ajena. Pero la cobardía, la perversidad, la ausencia total de valores humanos, el fanatismo, el odio, no podrán contra el mundo civilizado. 
Paris está de luto, todos somos Paris. Je suis Charlie. 
Dagor

Enero primero de 2015

Acaba de pasar el tren muy cerca. Sonaba fuerte, en el silencio de la noche parecía cantar victorioso que se llevaba consigo el 2014. En ese tren se fue mi madre, partieron varios familiares, entrañables amigos que el año anterior celebraron con algarabía el inicio del 2015. Ese mismo tren me trajo a mi nieto. Agridulce encuentro en el andén, despedida y bienvenida. La vida y la muerte, el tren es el tiempo. Dagor

28 de diciembre de 2014

Son otras aves las que vuelan entre las ramas al frente de mi nueva ventana. Añoro los cardenales, el pájaro carpintero, el canto con aroma a madera que escapaba de su pico. A menudo me pregunto, de cuál flor beberán el néctar los colibríes encantados que hacían temblar de ternura el paisaje de mi pincel? Y qué será del rosal, de su magia, de sus oraciones de color y sus contorsiones graciosas al toque del viento? Qué habrá acontecido en el día a día de Marilyn, la vecina, quien anoche visitó mi sueño con la calidez de su inocente e insaciable curiosidad. 

Me pregunto si la ardilla del jardín habrá logrado acumular todo el alimento necesario para sobrevivir este invierno.

Cuántas veces quise tener la cámara lista cuando pasaba otra vecina, la de los tres perros y el llavero gigante que hacía sonar a la distancia. La del sombrero descomunal. Cada vez que la esperaba, ella tomaba otra ruta; cada vez que la olvidaba, sus llaves tomaban nota de lo frágil de mi memoria.

Camino de Lluvia a veces ruidoso, otras veces silencioso, te quedaste con diez años de sueños, con incontables manchas de óleo flotando en el aire para elevarse al cielo de los poetas convertidas en palabras. Dime, cómo les explico a mis nietos, a las gatas, al perro, a mis cuadros, que todo eso que me diste vive en mi, así como los retratos pernoctan en una nube virtual a la que podemos acceder cuando la nostalgia nos asalta. Cómo les cuento que sigo andando y que soy feliz a pesar de todo lo que dejé atrás, porque como todo el mundo, viajo con mi propio arco iris bajo el brazo, mi pasado, uno que sólo se deja ver en tardes especiales pero que siempre estará conmigo, uno en el que mis hijos hilvanan como duendes los amaneceres y los atardeceres de mi vida.

Hace rato que cambié la dirección de mi cueva urbana por una más cercana a los escondites de los venados. Aquí el silencio es omnipresente, aquí se percibe nítidamente cada paso de los árboles y cuando un niño juega en su patio, todo el barrio lo escucha con ilusión y alegría, casi con reverencia. Aquí se siente como adentro de la chimenea el movimiento de las nubes pidiendo asilo para no tener que convertirse en lágrimas.

Tengo incontables preguntas que formularte, querido Camino de Lluvia, y tanto que contarte sobre el nuevo refugio, pero las voy a guardar para el 2015, mientras sigo estirando ese arco iris bordado en cada milímetro, con sueños colectivos de libertad. Porque de toda tu herencia, una de las cosas que más atesoro, es esa certeza que me diste sobre el valor de creernos libres para poder serlo. 

Dagor