miércoles, 12 de junio de 2013

CAMINANDO POR EL MUNDO

Acariciar mis pinturas para que no se sientan solas, revisar mis libros para que sepan que alguien los escucha, es un ritual necesario para no dejar morir el otro yo que me habita irremediablemente, aquel que únicamente se asoma a la ventana en noches de luna o en domingos de paz... El resto del tiempo, con la puerta cerrada a mi quimera azul, me convierto en lo que no soy pero que he aprendido a manejar muy bien para poder seguir caminando por el mundo. © Dagor

ENTRE MI MUSA Y MI PLUMA

entre mi musa y mi pluma/ hay dos puertos que visito a diario/ el uno es un poema con alas/ el otro es una casa ermitaña de ventanas lacónicas y paredes de papel// en ellas navego por mundos prohibidos de cielos abiertos/ recorro desiertos tallados por siglos en las soledades de mi corazón// mi casa de letras es un velero al pie del muelle/ un himno al silencio guardado entre muros cubiertos de hiedra como esta canción// mi barrio bohemio es un bosque helado/ un bardo desolado caminando en contravía con el pecho apretado// y mi esperanza?/ mi esperanza es un paisaje imaginario/ una línea virtual que nunca va de prisa porque no tiene principio ni final// © Dagor

JUGANDO CON LA LUNA