viernes, 7 de junio de 2013

mágica herramienta la memoria/ en ella se dibuja la espera con su vestido de domingo/ con sus peinetas de colores y sus dientes transparentes/ en ella nunca se apaga el brillo nacarado de la luna a punto de besar el mar…// © Dagor
Mayo 24, 2013// a veces soy más/ a veces soy menos/ soy grito o silencio/ camino o destino/ soy pisada o vuelo// a ratos/ me convierto en himno/ en hilo mediático/ en promesa/ en sueño// pretendo ser lo que quiero/ realmente soy lo que puedo// Dagor
Mayo 22, 2013// DESDE MI VENTANA// Me desperté con la música de las gaviotas, con el olor a mar, con el susurro del viento. El sol apenas se asoma haciendo girar colores indescriptibles sobre el agua.// De pie, frente a la ventana, contemplo el reflejo de las casas pintorescas que bordan la bahía.// Desayunar así, con la paz en la garganta, parece un pecado cuando se sabe que en tantas latitudes del planeta, el dolor, la impotencia y la violencia, son el pan de cada día. Cada sorbo de café cierro los ojos y pienso en ellos, en las víctimas de los últimos tornados, en las miradas ausentes de los que cayeron en algún atentado en cualquier parte del mundo, en los desterrados, en los enfermos terminales, en los presos sin fórmula de juicio, en las caritas sucias de los hijos de la guerra… de todas las guerras… Pienso en los niños hambrientos y desarropados, en la frustración de sus padres, si acaso los tienen…// Esto es algo así como vivir en dos mundos, como el sabor agridulce de esa taza de café que les describo. Del lado de la calle, los carros se cruzan para llegar más rápido a su destino, aunque aquello sea imposible porque al tiempo no lo para nada, ni nadie. Por eso es que la prisa casi siempre es extemporánea y poco refinada. Los semáforos, como péndulos, no cesan de cambiar de color, y la gente, como hormigas, inunda la avenida con su ir y venir, entrando y saliendo de edificios y viviendas. El viento hace lo suyo, eleva faldas, despeina cabezas, abraza árboles, hace rodar algún trozo de periódico viejo, bahía abajo. Mientras esto sucede al frente del edificio, en la parte de atrás, el silencio abruma, deleita, eleva a alturas insospechadas. Esa es la única constante del paisaje desde el balcón de mis sueños, ese silencio de los canales de agua con sus barquitos traviesos, sus aves, y el soplo encantado de la brisa.// Las casas, una junto a otra, bordan la bahía alegremente en mágico cuadro multicolor. Por el día parecen solitarias, pero cuando llega la noche, las luces en sus ventanas nos cuentan historias que imaginamos poéticas.// Anoche, el cielo iluminado me trajo las sonrisas de los hijos y nietos en cada una de sus estrellas, mientras la mirada del hombre que amo, depositó la luna en mis manos para alumbrarme el cuaderno de notas.// Esta mañana está fría, pero mi corazón guarda la calidez del sol de ayer. Detrás del cristal veo correr el agua mientras escribo estas líneas y le dedico la belleza de este instante, como una flor de primavera, a todos los que a pesar de todos los bemoles, busquen paz en el tesoro alentador de la palabra.// © Dagor
Mayo 12, 2013// Este domingo, en medio de celebraciones en millones de casas, habrá hogares en los que las cortinas permanecerán cerradas, en los que no habrá el regazo tibio en el cual, como por arte de magia, solemos encontrar consuelo para los más grandes pesares. Madres que apenas fallecieron, mujeres que se encuentran enfermas, desaparecidas, madres ausentes, madres que han perdido su libertad… Oremos por ellas y por sus hijos.// © Dagor
Mayo 12, 2013// La mujer es fuente de vida, de su vientre y de su alma emanan el amor incondicional y la fuerza arrolladora de la fe, pilares de la humanidad. © Dagor
Mayo 9, 2013// MI MADRE Y YO// te he visto temblar con mis versos/ sollozar sin lágrimas mirando a lo lejos/ levantarte a tiempo por un vaso de agua y volver a tu asiento/ con esa dignidad apasionada con la que rubricas todos tus silencios// caminas lento apoyada en tu bastón/ te pesan el tiempo y la voz del corazón// Madre/ no sé cuándo te abrace nuevamente/ se fue otra primavera/ ya partió el invierno/ llovió y llovió sin tregua sobre el puente que une y que dilata nuestro encuentro// en ratos de tristeza te desdoblas/ te metes en mi pecho y me consuelas/ en horas de alegría me desdoblo yo para compartir contigo el privilegio// te cuento que desde mi ventana escucho cardenales que me llaman/ las flores no me ocultan su sentir/ los árboles me bailan/ y yo quiero ofrecerte esa belleza/ ese altar de la naturaleza/ en esta carta imaginaria// para mitigar aunque sea un poquito la triste realidad de nuestra ausencia// bordo con mis sueños un pañuelo/ blanco como la bandera que nos ata/ nostálgico como tu mirada/ transparente como nuestro anhelo/ infinito como la esperanza// porque en el templo de mi memoria/ siempre serás repicar de campanas/ Yolanda// Madre de mi cuerpo y de mi alma…// © Dagor
Mayo 5, 2013// recuerdo que tus manos/ de inusitada ternura/ volaban sobre las mías/ como golondrinas a punto de anidar// contigo aprendí a ser ave/ a ser parte del viento/ a vivir sin tiempo/ sin dolor/ sin soledad// tu voz era suave/ como tu silencio// en medio de la vorágine de la vida/ eras la tregua/ la libertad// y lo sigues siendo/ siempre hay casa abierta/ en la cueva mágica/ de nuestra amistad// por eso esta tarde/ de nubes grisáceas/ y fríos contornos/ te abrazo el recuerdo/ cerrando los ojos/ camino contigo/ en busca de paz// © Dagor
Abril 30, 2013 Entre los jardines que circundan mi corazón, se quedó a vivir tu sonrisa inolvidable. Aprendí mucho de tus manos que todo lo sembraron para que otros cosecharan. Pocos comprendieron tu generosidad, ahora es claro, las llevabas vacías para poder abrazarte a Dios sin impedimentos. Mujer de ojos verdes como la más bella de las campiñas, todos los recuerdos que dejaste, son lecciones que alumbran el camino de la familia que tanto amaste. Hoy, luego de treinta días de tu vuelo sideral, voy a plantar un árbol en tu nombre, voy a escribirte un poema y cantaré tu canción para que me escuches desde tu nube invisible. Juntas, vamos a celebrar tu libertad infinita… © Dagor
Abril 24, 2013 Esta noche la luna deprimida vela el barrio, y un árbol se ha salido de su espacio para vagar con los brazos anudados a su espalda, buscando la razón de la sinrazón. Todo parece igual pero ya nada lo será. El ulular de las sirenas se siente en cada poro del cuerpo, y adentro en el corazón se turnan los latidos para acompasar las pisadas y hacernos creer que estamos vivos. Cierro la ventana y el pájaro que habita cerca de ella, me grita o solloza. Sé que hoy no cantará, que sus amigos llegarán de madrugada y cuando se quede dormido para no ver, para no sentir, para no saber, lo abrazarán con sus alas y lo levantarán en vuelo para llevarlo al infinito espacio que manipulan esperanzados aquellos que conocen la palabra fe. Sobre una mesa reposa el cuaderno con su lista de imposibles, con sus cavilaciones que parecen lejanas aunque hayan salido de mi pluma. No lo abro porque es probable que todo lo escrito se haya borrado como por arte de magia, o como por falta de magia. Y es que no sé si en otra vida sea pecado no haber alcanzado tantos sueños. Si es así, prefiero quedarme en la mitad, entre dos mundos, como si fuera un helecho atrapado entre los muros de un viejo castillo abandonado. Para matizar la escena, el espejo está alegre porque todas las luces de la habitación confluyen sobre él y lo iluminan. Ni paso por su lado, lo dejo que sea feliz, que se regodee en la música de su propio engaño. Desde las paredes, los cuadros y las fotos que un día persiguieran mis quimeras, se han detenido a observarme con los brazos cruzados. Cómo quisiera que los abrieran y me abrazaran hondamente, aunque luego regresaran a sus poses eternas. Esta noche, se impone el silencio. Silencio prometedor, catarsis, augurio de lienzos repletos de colores, de flores en el jardín, o de más silencio… © Dagor