domingo, 9 de diciembre de 2018

Cada copo de nieve es un suspiro suspendido frente a mi ventana. Invicta, la bandera de Navidad, permanece de pie entre el frío y el viento que sacude la blancura de los árboles.

Pasa un cardenal a vuelo raso, sé que es él, el interlocutor ubicuo, el filósofo que hace soñar a las plantas congeladas, el poeta jocoso que dibuja flores con sus piruetas alrededor de la chimenea. Lo reconozco por su sonrisa insuperable. Apenas me mira. Busca refugio, le abro la puerta y en lugar de entrar, sacude su abrigo de alas escarlata frente a ella, como para desplegar calor en mi estancia y abrazarme el alma. Saluda tocando su cabeza con la punta de un ala. Se aleja en dirección a un arbusto y desaparece en él.

Bendito invierno con sus paisajes níveos y sus cantos de esperanza. Quizás todo es un sueño, tal vez una quimera, pero no hay mejor manera de calentarse las manos al fuego del hogar, que en la estación de la espera.

Dagor

viernes, 25 de mayo de 2018

jueves, 24 de mayo de 2018

Hoy salí a caminar calle abajo. El ruido primaveral de unas aves me atrajo y lo seguí. En un sendero distinto al que suelo recorrer, las encontré revoloteando en una fuente de agua, compartiendo su alegría.

Al sentir mi cercanía, se levantaron en vuelo rápido. Huyeron. Seguramente se ubicaron entre los árboles frondosos a esperar que me retirara para volver a su algarabía.

Me asomé a la fuente y vi mi rostro al fondo de la misma. Debo confesar que me detuve a contemplarme por un buen rato. En ese momento confirmé que mis días estaban contados. Me di la vuelta toda consternada, y para mi sorpresa, tropecé con los pájaros que habían retornado a decirme con su silencio que en realidad, todos tenemos los días contados. Ellos también. Las aves me miraron hondamente, solemnemente y se abrieron a mi paso graciosamente. Pero no fue hasta que estuve de nuevo en mi ruta cotidiana, que volví a escuchar su gorjeo maravilloso.

Pisé con fuerza y emprendí el regreso a casa para abrazar a mis plantas, para reír y celebrar con ellas el milagro de la vida.

Y aquí estoy, como de costumbre, suspirando en domingo detrás de mi ventana.

Dagor
Así como no es posible apreciar la luz sin haber pasado por la obscuridad, tampoco es posible valorar la felicidad sin haber transitado por el dolor.
Dagor

A veces somos felices... pero no lo sabemos.
Dagor

martes, 22 de mayo de 2018

Se pasean a sus anchas entre las cuevas de mi alma y los arbustos del parque.
Su rojura enciende mi mirada y su vuelo la apacigua.
Son los cardenales de mis ansias que escriben versos apasionados al filo de mi cuaderno, al centro de mi pecho.
Dagor




martes, 2 de mayo de 2017

https://m.youtube.com/watch?v=Ml69GQye14c&ebc=ANyPxKodTqr47EQc6IFG3ZcDGdV_YbbTPua2V1uAPM6G9DsQYkmwJsqWC4kJDnH6t1Xwi79eRyb4

miércoles, 8 de febrero de 2017

MALA NOTA SEÑOR PRESIDENTE

mala nota señor Presidente
en cálculo diferencial
rojo en lógica 
verde en historia nacional

amarillo 
en derecho territorial

en ética, qué le digo?
lo tengo que reprobar

cero en literatura
un verso voló a la luna
en busca de su inocencia
lo hizo con fe con clemencia
y regresó derrotado
culpa de la gravedad
del peso de la evidencia

con el viento a su favor
de timonel se jactaba
mas se encalló en el poder
con camaradas mediocres
surcando el mar del placer 

del cuento queda un hermano
que lo vende en cada esquina
un palacio denigrado
y su pueblo en cada rima
buscando una explicación

ilusión despilfarrada
década de involución

al final de la contienda
está vacía la tienda
la bodega está saqueada
la caja registradora 
absorta desdibujada
pues nunca aprendió a contar

en matemáticas, rojo!

qué rabia señor Presidente
los pájaros en el exilio
cantando a las escopetas

se agita el árbol que un día
le cobijara su orquesta
ya ni su sombra le presta
bajo un sol canicular
se ha terminado su fiesta

y ahora señor Presidente
para dónde va a girar
con su rueda moscovita
no se nos vaya a llevar
el sillón presidencial
al infierno en que levita

es tarde señor Presidente
ya llegó la media noche
la esperanza está cansada
pasa el tren mientras le escribo
en el andén de una estrella
silba sabio su sentencia
prometiendo cual profeta
que usted también pasará

Dagor

miércoles, 4 de febrero de 2015

NO HAY PRISA

No tienes que correr, ni tratar de derribar a otros a tu paso. Camina a tu propio ritmo, a tu velocidad. Disfruta el paisaje, nada detendrá tu camino, nada lo acortará. Todos tenemos los días contados. Dagor

martes, 27 de enero de 2015

LA ARROGANCIA

Hay alguien cuya gracia me inspiraba. Parecía volar en sencillez. Era natural y fresca, llevaba un brillo de estrella encendido en la mirada.

Su encanto era de otro mundo, su sonrisa era de niña, transparente, delicada. Volaba como paloma, como rosa caminaba. Era frágil porque el viento la eligió para ser hada.

Pero ella no lo entendió. Y creyó que era perfecta. Se despojó sin temores de su traje de humildad y perdió todo el hechizo que su figura emanaba. Hoy casi camina de espaldas, de su sombra está
enamorada. Se mira con tal insistencia que olvida en su inocencia que el espejo siempre engaña, que vemos lo que queremos que nos deleite en pantalla.

La arrogancia empaña todo, es madre de la distancia. De lejos todo es pequeño, los planetas, los cometas, hasta el sol, para ser clara.

Dagor

sábado, 17 de enero de 2015

Sábado para soñar

entre pinos encantados 
galopa la naturaleza 
hay un cardenal pensativo
que se mece en una rama
mientras mi ventana 
sin prisas se despereza

el ciprés silba bajito
parece como que reza

sábado de cielo azul
canción de lo infinito
sábado para soñar
para dejarse llevar
por el humo del café

desde un pacífico rincón
de mi cueva suburbana
la leña cruje
su calor abraza
al filo de mi taza 
se posa la flor de la memoria
y mientras cruza una ardilla
también camina mi historia

Dagor



viernes, 16 de enero de 2015

MADDOX MATEO

MADDOX MATEO

Con sus gorjeos bilingues de ave de dos mundos, Maddox le pertenece al norte y al sur por igual, pero también es del este y del oeste, y por supuesto es del centro y de muy adentro de mi corazón y del universo. Pestañea y el cielo se abre ante mis ojos viejos con su mirada pícara y profunda. Su alpiste es multicolor, como el del planeta del futuro. Pero también es dorado como el alimento de las aves preferidas por el sol: los niños.

Tesoro de dos culturas es mi nieto, el más pequeñito de los grandes amores de mi vida, que hoy, 14 de enero, cumple su primer año. Año que se lo ha pasado bailando, escudriñando campanas, tratando de ascender cada escalera que se le paraba delante, haciendo ruidos como si fuera un carro de motor poderoso, repitiendo sonidos para dominarlos, o contemplando los árboles por la ventana con apasionado interés.

Amante empedernido de su gata y sus dos perros, Maddox pertenece a esa clase de espíritus independientes  que eligen sus amigos peludos y traviesos de manena democrática, para explorar el terreno de juego de igual a igual. Es fácil verlo dormido a milímetros de distancia de un labrador gigante, o compartir su colchita con un chihuahua consentido.

Maddox Mateo llegó en invierno, como si fuera un copo de nieve, y mientras una llovizna fría se deslizaba por las ventanas del hospital, él lanzaba su primer grito de libertad en Spanglish para que los abuelos, que esperábamos afuera de la habitación tomados de las manos, supiéramos que su avión, acababa de aterrizar.

Desconozco si merezco el privilegio de vivir largo tiempo para asumir el reto y el sueño de verlo crecer y disfrutar los réditos de su transparencia, pero me confieso rendida de ternura ante su sonrisa y ante cada uno de sus  pasitos y sus descubrimientos. 

Anhelo para él una existencia justa. Que no le toque vivir entre espinas de desigualdad y que sepa asumir su libertad y sus credos a pleno pulmón, pero sin olvidar que no hay mayor felicidad que la que trae la libertad compartida y el respeto a todo derecho ajeno.

Me iré a dormir esta noche como todas las noches, con el calor de su manita en la mía, recordando su última visita, avanzando despacito, saltando de ventana en ventana, esperando calladitos la visita de un pajarito, de un conejo, de un venado, de una flor, de una estrella, de una ardilla, de una canción de Elmo. 

Te amo Maddox Mateo, tú eres el mejor de los poemas. 

Feliz cumpleaños.
Dagor